LA ELECCIÓN DE LA IGLESIA

Hoy os traigo cómo, dónde, por qué y cuándo elegimos la Iglesia.

Una vez elegimos la fecha en la que queríamos casarnos era hora de buscar dónde lo haríamos. En primer lugar tuvimos que decidir si haríamos una ceremonia civil o religiosa. Yo lo tenía claro, el Sr. Marido no tanto…

Yo siempre había querido casarme por la iglesia, él consideraba que era más solemne y bonito casarse por la iglesia pero nada más, no tenía ningún interés especial en ello, y también le parecía que una ceremonia civil en una finca bonita podría ser muy buena opción. No obstante, fue muy generoso, decidió finalmente que si a mi me hacía ilusión nos casaríamos en una ceremonia religiosa. ¡Eso sí!, me puso una condición: él elegiría la iglesia. Y a mi… me  parecía un trato justo.

Al final del post os dejo imágenes de la iglesia el día de la boda.

Hay personas que tienen claro dónde quieren casarse porque, o bien un familiar se casó ahí, o porque es su iglesia de toda la vida o simplemente porque siempre ha sido su sueño. Ese no fue nuestro caso para nada. Yo quería una iglesia bonita, que estuviera cerquita de la finca o viceversa. El Sr. Marido, con eso de que había hecho alguna concesión, era más exigente, quería una iglesia antigua, con historia, grande y gótica.

Queríamos casarnos por la sierra, cerquita de la naturaleza porque nos parecía un paraje que podría ser muy bonito. Buscando y buscando en Google dimos con dos que nos encajaban bastante bien: La Iglesia de Santa María Magdalena en Torrelaguna y la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora en Colmenar Viejo. ¿Por qué?, estaban en el entorno que queríamos, en la zona norte de Madrid pero no excesivamente alejadas.

Nos pusimos manos a la obra y concertamos una entrevista en ambas.

Primero fuimos a la Basílica de Colmenar, aparentemente en el mapa estaba más cerca de Madrid y nos habían comentado que era muy bonita. Cuando llegamos allí, la Basílica nos quedamos con la boca abierta, era espectacular e imponente, justo lo que queríamos. Tenía un retablo precioso, un pasillo largo y todas sus entradas/salidas daban a plazas peatonales donde podríamos salir y tirar el famoso arroz sin problemas de coches o espacios reducidos. Además, como era principios de diciembre, estaban montando un Belén increíble en uno de los laterales. Todo lo que vimos nos gusto muchísimo. Al entrar en el Despacho Parroquial, nos encontramos a dos señoras bastante mayores que no tenían mucha idea. Con toda su buena intención nos explicaron todos los documentos que había que entregar, los plazos, “los donativos” que había que dar y las fechas libres. Ahí empezó el problema, el 2 y el 16 de diciembre estaban ya reservados por otros novios y el día 9 lo habían destinado a bautizos según nos comentaron. Nos llevamos una gran desilusión, si queríamos casarnos allí tendría que ser el 25 de noviembre. El Sr. Marido y yo decidimos, en ese mismo momento, que nos casaríamos por la mañana, en esa época anochecía muy pronto y aunque nos casásemos a las cinco de la tarde, a la salida ya sería de noche. Yo quería lo más tarde posible porque me agobiaba el tema de tener que levantarme super pronto justo un día que no sabes cuando va a terminar, por lo que las 13h nos parecía una hora perfecta.

No obstante, como no entendíamos muy bien por qué un año antes reservaban un día “por si había bautizos”, decidimos hablar con la persona que “gestionaba las agendas”, pero su respuesta fue que el 9 estaba reservado para eso  y era algo inamovible y nos fuimos de allí con el día 25 reservado “por si acaso”.

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Una semana más tarde visitamos la Iglesia de Santa María Magdalena en Torrelaguna, es una pasada de iglesia, muy parecida a la de Colmenar y también cumplía la mayoría de los requisitos que queríamos. Hablamos directamente con el Cura, fue muy amable y cercano y nos explicó la historia de su iglesia y todos los pasos a seguir para casarnos allí. Salimos muy contentos, ¡pero había un problema!, tanto los invitados como nosotros teníamos que recorrer 10 km por una carretera secundaria de doble sentido y estaba mucho más alejada de Madrid. Además, por aquel entonces ya habíamos echado un vistazo a las fincas (os lo cuento en el próximo post) y esta iglesia estaba más lejos de las que nos gustaban.

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Una vez vistas las dos opciones nos sentimos un poco desilusionados, por situación nos encajaba más la Basílica de Colmenar, pero no había fecha. En la de Torrelaguna si había la fecha que queríamos pero no nos acababan de encajar las distancias. Ahí es cuando dijimos: “¿Y ahora qué?”

Pues bien, el Sr. Marido, muy decidido, fue el que solucionó todo. Un día, creo recordar que era sábado, nos fuimos a la Basílica de Colmenar, y cuando el cura terminó de dar misa, el Sr. Marido, sin avisar, cuál loco desequilibrado, le persiguió hasta que consiguió hablar con él.  Cabe aclarar, que hasta entonces, sólo habíamos hablado con lo voluntarios del Despacho Parroquial, los cuales nos habían trasladado que hablar con el cura era prácticamente misión imposible.

Mientras ellos hablaban yo me quedé fuera porque no me había dado tiempo ni a reaccionar e ir tras ellos. Cuando salió, el Sr. Marido estaba muy contento. Le contó lo que nos habían dicho de los bautizos, y el cura, muy amable, miró su agenda y al ver que no tenía nada en ella para ese día nos confirmó que no habría problema, ¡Que él nos casaría!.

No nos queríamos hacer demasiadas ilusiones. Todavía nos lo tenían que confirmar desde el Despacho Parroquial.

Estuvimos un mes esperando muy nerviosos, en el que no pudimos hacer ni reservar nada más, llamando casi cada semana. ¡Y por fin llegó la esperada llamada! En ella confirmaron que nos habían anulado la reserva del día 25 de noviembre y nos habían reservado el día 9 de diciembre de 2017.

No sólo teníamos la iglesia, ¡También teníamos el día e incluso la hora!

9 de Diciembre de 2017
Miss Sara & Co | misssaraandco.com

¡Casi nos da algo de la emoción!, la verdad es que después de un mes, con las fiestas de Navidad de por medio, respiramos tranquilos y pudimos empezar con otra de las cosas que nos hacía muchísima ilusión ¡La finca!

Pero eso, querid@s os lo cuento en el próximo post.

Muy pronto…

Como os comentaba, os enseño un adelanto de la iglesia el día de la boda:

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Gracias.

Miss Sara & Co